PRESENTACIÓN DEL BLOG

En la obra de Freud, el tema de los sueños y de su importancia clínica como vía regia para el acceso a lo inconsciente está presente en gran parte de sus escritos. De los cuatro historiales clínicos, por ejemplo, dos de ellos giran en torno a los sueños (Dora, el hombre de los lobos) y en las notas originales del caso del hombre de las ratas se encuentran múltiples referencias a los sueños de ese paciente que, si bien no fueron consignados en el texto publicado, muestran la importancia que Freud le daba al trabajo con los mismos también en ese caso.

La interpretación de los sueños (1900) ha sido considerada por muchos autores como la obra más importante de Freud, en la cual demuestra que los sueños tienen un sentido, el cual puede ser descubierto mediante la aplicación del método de la asociación libre, que ahí detalla. En esa obra consigna los conceptos centrales en torno a los sueños: la diferenciación entre contenido manifiesto y contenido latente, el trabajo del sueño, la relación entre los elementos preconscientes e inconscientes en su construcción, la función de la censura, la desfiguración onírica, el destino de los afectos en el sueño, la función del simbolismo, los distintos tipos de regresión, etc.

Por otra parte, en el capítulo VII plantea un modelo de la estructura y funcionamiento del aparato psíquico que fue denominado la primera tópica y que será uno de los pilares teóricos fundamentales de su edificio conceptual.

Al decir de Freud, mediante el estudio de los sueños es posible obtener una profunda intelección sobre el funcionamiento del aparato psíquico normal y no sólo sobre el funcionamiento neurótico.

En lo que hace a este último, en esa obra se establece una analogía estructural entre el sueño y el síntoma, como así también se hace referencia a la importancia de la fantasía, no sólo en relación al sueño, sino también en la génesis de los síntomas neuróticos.

La importancia atribuida a los sueños en el pensamiento psicoanalítico decayó después de la primera camada de discípulos de Freud y fue sustituida por el énfasis en la transferencia y en los diversos aspectos de la relación paciente-terapeuta.

Sin embargo, en los últimos años hemos visto un reverdecimiento del interés por el estudio de los sueños, llevado a cabo muchas veces mediante la articulación de hallazgos clínicos con resultados de investigaciones empíricas y conclusiones de las neurociencias.

Este abordaje de enfoque múltiple ha permitido plantear de otra manera problemas ya conocidos, o descubrir otros que no habían sido advertidos hasta el momento.

En lo que hace a la importancia que los analistas otorgan a los sueños en su práctica clínica, las opiniones están divididas. Una minuciosa investigación llevada a cabo por Victoria Hamilton sobre este tema, así como sobre otros aspectos del enfoque clínico de distintos analistas pertenecientes a escuelas diferentes (de EEUU e Inglaterra) permitió poner de relieve las posiciones más habituales en esta materia.

Cito dos testimonios, de dos analistas ingleses freudianos, que ilustran estas posturas: “La mayoría de los sueños me desconciertan la mayor parte del tiempo. En la medida en que puedo hacer uso de ellos los veo como partes y piezas del trabajo en curso; rara vez los entiendo” “Personalmente no creo ser muy bueno con los sueños. Hay gente que lo es, pero tal vez ocurre que yo no lo soy porque no busco mayormente el contenido latente”.

Otros analistas, por el contrario, respondieron con entusiasmo: “Bien, amo los sueños. Son el camino real para el inconsciente. Pienso que son maravillosos y mis pacientes lo saben, por eso traen muchos sueños” (Hamilton, 1996, p. 284).

Por otro lado, según esta investigación, muchos analistas se apartan de la conceptualización freudiana acerca de los sueños, como así también de las sugerencias para explorarlos que Freud nos brindó.

Visto desde el punto de  vista estadístico -según esta autora- sólo el 9% de los analistas entrevistados consideró que los sueños permitían un acceso privilegiado al inconsciente. Sin embargo, el 30% pensaba que los sueños eran “especiales en algún sentido”. No obstante, la mayor parte de estos últimos reconoció que no ponía un énfasis muy marcado en el contenido latente de los mismos (Ibid, p. 285).

En mi experiencia personal en supervisiones, así como en mi práctica docente, me ha parecido advertir que muchos colegas en formación (e inclusive algunos analistas experimentados) no tienen muy en claro qué hacer cuando el paciente relata un sueño. No saben qué importancia deben darle al contenido manifiesto, cuál es el mejor método para pedir asociaciones, cómo articular estas últimas con el texto del sueño tal como fue relatado, qué es lo que han de esperar que el sueño aporte, o se preguntan si deben buscar siempre el deseo, aunque muchas veces reconocen no encontrarlo.

Esto lleva a que desinvistan los sueños de sus pacientes, los dejen pasar de largo cuando éstos los relatan y no los aprovechen para profundizar en el trabajo clínico. El resultado suele ser que los pacientes dejan progresivamente de llevar sueños a las sesiones.

También he observado que la actitud de estos analistas se complementa con el poco interés que muestran hacia los sueños propios.

Asimismo, hasta donde he podido darme cuenta, esta manera de enfocar las cosas correlacionaba con el poco énfasis que habían puesto en este tema sus profesores, en las distintas instituciones en las que habían llevado a cabo su formación.

Por el contrario, aquellos analistas que sí se interesan por los sueños de sus pacientes, que han profundizado en esta temática, suelen prestar mucha atención a sus sueños, llevarlos sistemáticamente a sus propios análisis y muchas veces intentan analizarlos por sí mismos. Suelen tener mayor destreza para el trabajo con los sueños que relatan sus analizandos y obtener mayor provecho clínico del análisis de los mismos.

Por mi parte creo, como muchos otros analistas, que los sueños siguen siendo una vía privilegiada para el acceso al interior del aparato psíquico de los pacientes, a las capas más profundas del mismo. También opino que una atención sistemática a los propios sueños, con el intento de un posterior análisis y comprensión de los mismos, tiene una importancia decisiva para el trabajo de autoanálisis que uno puede llevar a cabo, sea que esté, o no, en un tratamiento analítico.

Por todos estos motivos es que he decidido abrir este blog, con el objetivo de presentar en él las posturas de los representantes más destacados en este campo, como así también ofrecer materiales clínicos y reflexiones personales sobre los mismos y sobre las posiciones de los distintos autores que sean presentados.

En él es mi interés desarrollar en primer término (en una serie de posts sucesivos) una especie de seminario sobre los sueños en la obra de Freud, que tendrá como destinatarios principales a los colegas en formación, aunque es posible que también otros colegas, con mayor recorrido, puedan encontrar interesantes o útiles las consideraciones que consignaré en él.

Es mi opinión que sólo un conocimiento en profundidad de la teoría freudiana acerca de los sueños, así como de la forma en que Freud los trabajaba, permite tener un punto de referencia para evaluar las muchas aportaciones posteriores a su obra.

En el siguiente post, entonces, comenzaré con la primera de las entregas correspondientes a la primera parte del seminario.

Invito a los colegas interesados a que hagan llegar sus inquietudes a raíz de los distintos posts, ya que el intercambio y el debate sobre estos temas resulta siempre del mayor provecho.

 

Lic. Gustavo Lanza Castelli

www.mentalizacion.com.ar

gustavo.lanza.castelli@gmail.com

 

Hamilton, V (1996) The Analyst’s Preconscious. The Analytic Press

 

 

 

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2 Respuestas a PRESENTACIÓN DEL BLOG

  1. María de las Nieves says:

    Estimado Gustavo, acuerdo contigo en relación a la importancia del trabajo con el material onírico que aparece en el curso de los tratamientos. He notado que aquellos pacientes que sí tienen un conocimiento de la importancia de los mismos suelen aportar su relato en la sesión ( por ej. alumnos de psicología, o personas que sí saben de qué se trata un tratamiento psicológico). Sin embargo, pacientes que inician un recorrido terapéutico por primera vez, podrían no aportarlos al desconocer su valor discursivo. He pensado que en estos casos, sería importante pedirle al paciente que lo tenga en cuenta y considere adecuado el espacio de sesión como lugar privilegiado para su despliegue.
    Te deseo muchos éxitos en este blog y te agradezco tu contribución al espacio de intercambio que esta apertura genera.

    • Administrador says:

      María, gracias por tu participación en este espacio.
      Coincido con lo que decís, no siempre el paciente sabe la importancia que tiene el sueño (inclusive algunos se sorprenden cuando se les comenta tal cosa) por lo que no lo relatarían en forma espontánea si uno no les preguntara por él.
      Sin duda que, como aconseja Freud, no hay que mostrar un interés excesivo en los sueños porque eso podría ponerse al servicio de la resistencia. Pero ya sé que no es eso a lo que te referís. Estoy de acuerdo con tu planteo
      Un cariño, Gustavo

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